10 consejos para planear el surf trip perfecto

Para los amantes de las olas, un ‘surf trip’ es una de las mejores formas de disfrutar de unas vacaciones.
Cesar Alvarez
Cesar Alvarez

08-11-17

Surf nomad

Roaming the globe with a surfboard and a laptop, crafting digital stories that ride the wave of surfing culture.

Para los amantes de las olas, un ‘surf trip’ es una de las mejores formas de disfrutar de unas vacaciones. No importa cuál sea tu nivel, el objetivo aquí es descubrir nuevos destinos, nuevas personas y nuevos spots donde surcar las olas más impresionantes. 

Cada kilómetro que recorras durante tu viaje te abrirá un nuevo mundo de posibilidades en el surf, te permitirá salir de tu zona de confort y enfrentarte a nuevas olas y nuevos retos. ¿Preparado para tu surf trip?

 

Presupuesto

Quizás la parte que menos nos guste y pese a ello la más importante de toda la planificación de un viaje, ¿de cuánto dinero dispones? De los recursos de los que dispongas dependerá como de lejos podrás ir. De ahí la importancia de prever los gastos que se van a tener durante el viaje, evitando que una vez en el destino la falta de dinero te arruine el viaje.

La buena noticia es que no necesitas disponer de un gran presupuesto para realizar un surf trip. Solo debes preocuparte por encontrar la manera de llegar al lugar que vayas a visitar, dónde dormir y qué comer entre ola y ola, siempre teniendo en cuenta la relación entre calidad y precio para que tu presupuesto no se dispare.
 

Destinos

Elegir dónde ir es el segundo paso en la planificación del viaje. Localizar las mejores playas para la realización del surf. A través de páginas web como Surf Report podrás conocer los spots que presentan las mejores condiciones para surfear en función de tu nivel.

Dependiendo de la estación en la que decidas viajar serán más aconsejables unos destinos que otros. Por eso, una vez sepas cuándo vas a viajar, haz una lista con los enclaves que te gustaría visitar. Después, investiga un poco sobre cada uno de ellos y conoce cuál es la mejor época para visitarlos. Finalmente, dependiendo de tu presupuesto escoge los que más se ajusten.
 

Transporte

¿Ya tienes claro cuáles son tus destinos? Ahora llega el momento de ver cómo llegar hasta allí. El avión suele ser la primera opción en el caso de que la ciudad esté lejos, además de la más rápida. Un buen truco para ahorrar algo de dinero es mirar vuelos con escalas, una escala corta no te quitará mucho tiempo y una escala larga quizás pueda ser una oportunidad para conocer una ciudad.

Una vez llegues a tu destino tendrás que pensar en cómo te vas a mover durante esos días, coche o furgoneta, que te permita llegar desde el alojamiento a la playa.
 

Alojamiento

Una vez ya has delimitado las playas que quieres visitar, toca buscar alojamiento. Dependiendo del tipo de viajero que seas tendrás unas opciones u otras, desde un hotel hasta un camping en la playa. ¡La elección depende de ti!

Sé consciente de las comodidades que necesitas para poder disfrutar del viaje y escoge el alojamiento de acuerdo a ellas, hacer noche en un lugar en el que no te sientas cómodo puede arruinarte el viaje.

En algunas ocasiones hay que elegir entre acortar el viaje y dormir en un espacio con más comodidad y mejor situado o alojarse en un sitio más barato y poder quedarse más días.
 

Seguro

Aunque seas de los que piensan que nada va a pasar y que no es necesario, hay circunstancias que pueden sobrevenir durante el viaje y contratar un seguro de viajes puede evitarte muchos quebraderos de cabeza. Además, el surf es un deporte que conlleva algunos riesgos, por los que no está de más su contratación. Una pequeña caída mientras practicas surf, una torcedura de tobillo… cientos de situaciones pueden conllevar la necesidad de asistencia médica que en algunos países puede ser extremadamente cara. Como dice el dicho mejor prevenir que curar, ¡no te la juegues!
 

Tabla de surf

A la hora de coger el vuelo también debes comprobar cuál es la tarifa que aplica la compañía para el transporte de tu tabla. Dependiendo del coste de facturación puede ser que te salga más rentable alquilar una tabla en tu destino.

Si finalmente decides llevarla contigo, tendrás que escoger qué tabla es la idónea para tu viaje. Tu elección dependerá del tipo de ola. El tamaño y la fuerza, son algunos de los aspectos a tener en cuenta.

Y no te olvides de proteger bien tu tabla para que no sufra demasiado durante el trayecto. Es bien conocido que muchas aerolíneas no tratan con especial cuidado los equipajes, así que asegúrate de que refuerzas las partes más delicadas.
 

Listas, Listas, Listas…

Antes de partir tendrás que asegurarte de llevar todo lo necesario contigo. Hacer un listado antes de preparar la maleta evitará olvidos. Primero haz una lista de los imprescindibles y después de los extras, dependiendo del espacio que finalmente tengas, podrás optar por eliminar algunas cosas de la lista que no son tan necesarias. Ten en cuenta que vas a tener que viajar con tu maleta a cuestas, por lo que es aconsejable no llevar cosas de más.

También es una buena idea crear listas con las actividades que vas a realizar durante el viaje, los lugares que quieres visitar, para así llevar un plan previo y no perder tiempo después buscando qué hacer o qué ver.
 

Emergencias

En nuestro equipaje siempre debemos incluir un pack para emergencias, un pequeño botiquín de primeros auxilios para curar pequeñas heridas o un kit de reparación por si la tabla sufre algún desperfecto.
 

Compañía

Llega el momento de decidir si quieres vivir esta experiencia solo o en compañía. Elegir los compañeros erróneos puede arruinarte el viaje, así que piensa bien antes de proponérselo a alguien.

Este tipo de viajes es mejor hacerlos solo o con un grupo reducido, ya que cuando son grupos muy grandes puede resultar complicado ponerse de acuerdo al elegir dónde comer o dónde dormir.

La ventaja de viajar con compañía es que repartes los gastos y con un presupuesto más pequeño puedes hacer más cosas.
 

Actitud

Uno de los consejos más importante para disfrutar de un surf trip perfecto es ir con una actitud positiva. Pueden surgir contratiempos pero si tienes una buena actitud los superaras sin problemas y podrás continuar con tu viaje.

Mantén la mente abierta para conocer nuevas personas, descubrir nuevas culturas y probar cosas nuevas.